1.- Antes de la revolución digital.
Retrocedamos en el tiempo. Creo que ir al pasado, uno sin internet y tanto artilugio que hoy es parte de la vida diaria, nos daría una imagen interesante de lo mucho que han cambiado las perspectivas sobre distribución de creaciones/producciones artísticas/culturales. Un pasado no tan inmediato y que avance de a poco por las formas de difusión de arte y cultura, las cuales son parte inherente del ser humano desde los días de las pinturas rupestres en cavernas, hasta nuestros días.
En la antigua Grecia existía una tradición oral. Los rapsodas iban de pueblo en pueblo contando (cantando) glorias de viejas guerras y hechos mitológicos de eras pasadas. Los que se conocen ahora como autores son personajes que narraban algo que habían oído de boca de otros, y por falta de antecedentes históricos se les escogió para representar el arte y cultura de un pueblo. En la edad media los textos eran trascritos a mano por monjes copistas que realizaban todos los días solemnemente dicha actividad. Luego apareció la imprenta y los libros empezaron a sacarse por montones.
En el pasado ser autor de libros era una actividad importante pues te daba renombre y peso social. Ser escritor era ser alguien en la tertulia y la vida social de una ciudad, era también atraer miradas y ser foco de atención de muchas personas.
Aparece la radio y con ella la industria de la música. Atrás quedan los días de los juglares en los grandes palacios, atrás también los de las bandas que hacían performance en las calles. Las ondas sonoras transmitían música representativa en cada nación, siendo el régimen Nazi uno de los que aprovecho esto para transmitir el sonido de la cultura alemana a los hogares de las ciudades más importantes del país babaro.
Para explicar lo que sucede más adelante recurro a una escena la setentera ‘Taxi Driver’ de Martin Scorcese. Travis invita a salir a Betsy, el personaje interpretado por Robert De Niro le regala un LP y la lleva a un cinema. En la película noventera, “Mejor imposible” (“As good as it gets” en ingles); Melvin, Carol y Simon emprende un viaje en el auto del personaje interpretado por Jack Nicholson y este tiene una selección de cassettes previamente preparados para el largo viaje. Siguiendo con este viaje por los noventas en la serie de Tv ‘Friends’ se puede apreciar en diversos capítulos cómo los protagonistas asisten a tiendas en las que se alquilan cintas para VHS.
Cómo vemos antes de llegar a la gran revolución tecnológica del año 2000, pero que se va gestando muchos años antes, la producción comercial de la industria fonográfica y cinematográfica había logrado abarcar un mercado amplio en base a la conversión de cine y música en mercancía.
Primero fueron los vinilos, los cuales revolucionaron la música pues podías escucharla en tu casa cuando tú lo quisieras. Luego los cassettes encontraron un mercado más generoso debido a su menor costo de reproducción, incluso las radiocassetteras podían copiarlos; el momento cumbre fue la salida al mercado de los walkmans que permitían llevar la música a todos lados.
El cine dejó de ser exclusivo de las salas cinematográficas, las cuales tenían la exclusiva del estreno de una película pero con la salida del betamax fue perdiendo su carácter de necesario e indispensable; conocida es la anécdota que cuenta Anthony Giddens sobre un viaje a África en el que vio en betamax una película antes de su estreno comercial[1]. Luego vendría el VHS, formato que hizo populares las tiendas de arrendamiento de cintas que reproducían este formato.
Hemos visto el avance de los formatos de reproducción de producciones artísticas, tanto músicales, audiovisuales y escritas (las que tomaremos de ahora en adelante cómo las mas importantes para nuestro estudio por ser las que mas problemáticas presentan a la hora de hacer un estudio sobre Copyright y derechos de autor) hasta antes del año 2000, el cual tomó como base para diferenciar un antes y un después. Con el cambio de milenio la revolución tecnológica se hizo parte de nuestras vidas de una forma inesperada. La llegada de internet como herramienta masiva logró cambiar el panorama y eso lo veremos a continuación.
[1] Giddens, Anthony “Un mundo desbocado: Los efectos de la globalización en nuestras vidas” Editorial Taurus, 2000.





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